El nuevo paradigma
La UNESCO, a través de su declaración de Mondiacult 2025, declara la cultura como bien público mundial, con un poder transformador que debe ser plenamente movilizado para hacer frente a los desafíos actuales y construir sociedades más justas, equitativas, pacíficas, interculturales, inclusivas y sostenibles.
Para avanzar en esta transición y contribuir al cambio, es necesario conocer y gestionar el impacto ambiental y social de la actividad cultural.